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La lesión por presión puede llevar hasta la larga internación, la sepsis y la mortalidad

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Estrategias de educación y de prevención son esenciales para aumentar la seguridad y calidad de la atención de los pacientes internados

El 16 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Prevención de la Lesión por Presión, que tiene como objetivo ampliar la concienciación nacional sobre los daños de la lesión por presión y educar a la población sobre el tema. “La fecha debe desarrollar el conocimiento y la conciencia de la prevención, diseminando una cultura de seguridad, para prevenir y reducir la incidencia de este evento”, dice Danivea Poltronieri, enfermera del Hospital Israelita Albert Einstein (São Paulo, Brasil), especialista en Estomaterapia y miembro del consejo fiscal de la SOBEST, Asociación Brasileña de Estomaterapia.

¿Qué puede hacer la enfermería para evitar la lesión por presión?

La combinación de factores de riesgo aumenta la posibilidad de lesión por presióno

“Usar el término” Lesión por presión “es más preciso”, evalúa enfermera de la USP

Entre las estrategias de prevención, la evaluación de riesgo hace posible el establecimiento de conductas para la prevención. “Más importante que realizar una evaluación de riesgos, es planificar y ejecutar todos los cuidados que pueden ser instituidos sobre la base de esta evaluación”, asegura Danivea.

Lea la entrevista exclusiva con la enfermera Danivea Poltronieri.

IBSP – ¿Cuál es la importancia de la fecha para elevar la calidad de la asistencia a la salud, previniendo la lesión por presión de pacientes internados?
Danivea Poltronieri – El envejecimiento poblacional, la mayor expectativa de vida y el aumento de las enfermedades crónicas y comorbilidades pueden llevar a la incapacidad funcional y favorecer el surgimiento de lesiones por presión. Estas lesiones causan un daño considerable a los pacientes, dificultando el proceso de recuperación funcional, a menudo causando dolor y llevando al desarrollo de infecciones graves. También se han asociado con internaciones prolongadas, sepsis y mortalidad. Por lo tanto, las lesiones por presión (LP) representan un grave problema de seguridad para el paciente. Estrategias de educación y de prevención son esenciales para aumentar la seguridad y calidad de la atención de las personas que presentan riesgos de desarrollo de este agravio y facilitar la divulgación de las evidencias existentes.

IBSP – ¿Cuáles puntos suelen ser olvidados o banalizados en la evaluación de riesgo de pacientes con riesgo de lesión por presión?
Danivea Poltronieri – La prevención de lesión por presión se basa en dos factores principales: identificación de los pacientes en riesgo y dolor. Los dos son factores que ponen al paciente en el riesgo de desarrollar la lesión, necesitando la implementación de estrategias de prevención.

Sabemos que el juicio clínico del enfermero es fundamental en el proceso de evaluación del riesgo, pero instrumentos de medida o escalas de evaluación han sido elaboradas para facilitar la identificación de esos factores, dando subsidios al análisis para la determinación de las intervenciones más apropiadas.

En la evaluación de riesgo, por lo tanto, es necesario conocer sus componentes, formas de aplicación, población objetivo e interpretación de sus resultados.

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IBSP – ¿La evaluación sistematizada durante la internación también es fundamental?
Danivea Poltronieri – Es importante realizar también la identificación del riesgo para el desarrollo de LP, pero también una evaluación sistematizada del paciente e inspección global de la piel para detección precoz de signos y síntomas que puedan predecir el riesgo de este tipo de lesión.

La evaluación de riesgo hace posible el establecimiento de conductos dirigidos a la prevención. Pero, más importante que una evaluación de riesgo, es planear y ejecutar todos los cuidados que pueden ser instituidos sobre la base de esta evaluación. Desafortunadamente, las intervenciones para la prevención no siempre se aplican. El profesional necesita estar sensibilizado, tener basamento científico y conocimiento de la importancia de monitorear y evaluar si las medidas de prevención son adecuadamente hechas.

IBSP – ¿Es importante refinar la evaluación de riesgo incluyendo factores de riesgo distintos de los descritos en escalas como la de Braden?
Danivea Poltronieri – Según la última guía de la NPUAP (National Pressure Ulcer Advisory Panel), es importante utilizar un enfoque estructurado para evaluar el riesgo, que sea refinado por el juicio crítico y soportado por el conocimiento de los principales factores de riesgo. No hay ningún enfoque universalmente aceptado como el mejor para la realización de una evaluación de riesgos. Sin embargo, el consenso entre expertos sugiere que el enfoque sea estructurado, a fin de facilitar el análisis de los principales factores de riesgo. Si se seleccionan instrumentos de evaluación del riesgo para el enfoque estructurado de la evaluación del riesgo, la utilización de factores adicionales (por ejemplo, la perfusión, la condición de la piel y otros riesgos) debe considerarse como parte de una evaluación completa del riesgo. Independientemente de la forma en que la evaluación esté estructurada, el
juicio clínico es esencial.

IBSP – Inspeccionar la piel inmediatamente después de la admisión del paciente es el primer punto de una asistencia con foco en seguridad del paciente. ¿Cuáles son los otros principales cuidados que la enfermería debe tener para prevenir la lesión por presión?
Danivea Poltronieri – La evaluación de la piel y los tejidos es importante para prevenir, clasificar, diagnosticar y también tratar las lesiones por presión. La evaluación de la piel debe realizarse muy pronto, pero en un plazo máximo de 8 horas después de la admisión del paciente y se debe aumentar la frecuencia de esta evaluación en respuesta a cualquier deterioro del estado general. La evaluación continua de la piel es esencial para la detección precoz de daños causados por la presión, principalmente sobre las prominencias óseas y los dispositivos médicos.

El Ministerio de Salud, en asociación con la ANVISA y la Fundación Oswaldo Cruz (FioCruz), publicó el protocolo para prevención de lesión por presión, que presenta seis etapas esenciales de estrategias de prevención. Son ellas:

Etapa 1: evaluación de lesión por presión en la admisión de todos los pacientes;
Etapa 2: reevaluación diaria de riesgo de desarrollo de lesión por presión de todos los pacientes internados;
Etapa 3: inspección diaria de la piel;
Etapa 4: manejo de la humedad: mantenimiento del paciente seco y con la piel hidratada;
Etapa 5: optimización de la nutrición e hidratación;
Etapa 6: minimización de la presión.

En octubre de 2017, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria publicó una nota técnica sobre Prácticas Seguras en la prevención de Lesión por Presión en servicios de salud, que involucra las acciones abajo más allá del registro en prontuario:

– Realización de evaluación de riesgo de todos los pacientes antes y durante la internación;
– Realización de evaluación cuidadosa de la piel al menos una vez al día, especialmente en las áreas de prominencia ósea (rodillas, codos y talones) y al menos dos veces al día en las regiones sometidas a presión por dispositivos, como catéteres, tubos y drenajes;
– Uso de colchón especial, cojines y / o de amortiguadores para redistribuir la presión;
– Uso de apoyo (almohadas, cojines o espumas) a la altura de la pantorrilla, a fin de levantar los pies y proteger los talones;
– Mantenimiento de la higiene corporal, manteniendo la piel limpia y seca;
– Hidratación diaria de la piel del paciente con hidratantes y humectantes;
– Mantenimiento de ingesta nutricional (calórica y proteica) e hídrica adecuadas;
– Uso de barreras protectoras de la humedad excesiva, cuando sea necesario, como por ejemplo: crema barrera, película semipermeable, espuma de poliuretano, bolsas rectas y / o sustancias grasas;
– Cambio de posición cada dos horas para reducir la presión local;
– Orientación del paciente y de la familia en la prevención y tratamiento de las lesiones por presión.

Si la lesión por presión es de causa multifactorial, su prevención también debe tener un enfoque por el equipo multiprofesional, para contribuir a la solución de los problemas que pueden dificultar la implementación y interferir en las acciones profilácticas recomendables.

IBSP – ¿Qué acciones equipos de nutrición pueden agregar en el cuidado de los pacientes de alto riesgo de lesión por presión?
Danivea Poltronieri – Los pacientes desnutridos presentan una probabilidad dos veces mayor de desarrollar lesiones de piel, por lo que la adecuada ingestión hídrica, proteica y calórica es un factor importante para el mantenimiento del estado nutricional.

El rastreo nutricional es el proceso utilizado para identificar a los pacientes que necesitan una evaluación completa de su estado nutricional debido a las características que lo ponen en riesgo. El seguimiento debe realizarse en todos los pacientes en riesgo de desarrollar o con una LP, en el momento de admisión en la institución de salud, en cada cambio significativo de la condición clínica y / o cuando no se produzcan progresos en términos de cicatrización

El nutricionista, junto con el equipo multidisciplinario, debe elaborar y documentar un plan individualizado de intervención basado en las necesidades nutricionales, en la vía de alimentación y en los objetivos de atención del paciente, tal como se define en la evaluación del estado nutricional.

IBSP – ¿Cuál es la importancia del reposicionamiento de los pacientes en riesgo de lesión por presión? ¿Existe una frecuencia y consejos de manejo para garantizar la seguridad del enfermo acamado?
Danivea Poltronieri – El reposicionamiento es un componente esencial en la prevención de lesión por presión, pues tiene por objeto reducir la duración y magnitud de la presión ejercida sobre áreas vulnerables del cuerpo, contribuyendo al confort, la higiene, la dignidad y la capacidad funcional del paciente.

La comprensión de la fisiopatología y de los mecanismos que conducen a la formación de lesión por presión conduce al profesional en la selección de las medidas más adecuadas para posicionamiento y movimiento del paciente con riesgo o con LP. Los pacientes con movilidad reducida y que presentan actividad y percepción sensorial necesitarán asistencia para el reposicionamiento o el cambio de posición a intervalos regulares para aliviar o facilitar la redistribución de presión.

Es necesario considerar el reposicionamiento para todos los pacientes con riesgo de desarrollar LP. Para minimizar los efectos de la presión, deben tenerse en cuenta la movilización y el uso de superficies de soporte.

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